domingo, 23 de diciembre de 2007

La animación socioinstituciónal, motor del cambio social


Históricamente, la animación sociocultural, tiene su origen en Francia en 1945; su objetivo inicial fue el de recuperar los valores democráticos que la guerra y la ocupación nazi habían anulado. El acento de este desarrollo, dio lugar a un amplio movimiento de educación popular, cuya experiencia fue aprovechada y desarrollada en algunos países europeos y americanos, que salían de situaciones de guerra y/o experiencias de regímenes totalitarios.

Un concepto generalmente ligado a la animación sociocultural es el de educación informal, de educación formal y la educación no formal (Trilla Bernet). Otro concepto teórico es el concepto de cultura, pero una idea elucidante de cultura que no es solo la cultura escolar o la general, ni tampoco la cantidad de saberes incorporados.

El concepto de cultura en la animación social, esta referido a todo aquello que se transmite y se recibe a través del aprendizaje (valores, saberes, costumbres, técnicas, etc...). Es la información transferida socialmente y no la transmitida genéticamente (Trilla).

El punto de partida de la animación sociocultural es desde una conceptualización amplia del concepto de cultura, que involucra la cultura popular (que es conceptualmente opuesta a la cultura dominante y a la cultura de masas - Juliano 1986).

El acto de "animar socialmente", es el de "dar vida, generar acciones que permitan en consenso construir cultura popular en un determinado grupo, comunidad, barrio". Es el acto de "movilizar socialmente" a una comunidad. Es el acto de emprender acciones participativas que representen una animación social que forme agentes culturales activos que procuren alcanzar un beneficio común (sin caer en el simplismo de considerar a los individuos y comunidades como simples receptores de contenidos culturales).

La animación social, involucra a múltiples aspectos entre los cuales se destacan:

El desarrollo comunitario, la transformación, la participación activa igualitaria; la asistencia y orientación (no una "conducción") en la gestión y desarrollo de acciones.
La participación de todos los actores sociales en una interacción continua. Generación de estrategias de creatividad. Valoración del grupo social.

El desarrollo del "pensamiento critico" mediante diversidad de acciones que incluyen la reflexión y la autocrítica.

El diseño continuo de espacios de pertenencia, compromiso de acción colectiva, recuperación del actopoder.

El favorecer la construcción del tejido social, desarrollo del asociacionismo fomentando la generación de organizaciones intermedias (futuras ONG)

La animación cultural, involucra múltiples potenciaciones, entre las que se destacan:
El reencuentro o rediseño de la identidad cultural, en una continua evolución facilitando la expresión, creatividad e innovación cultural.

La creación de espacios culturales, aceptación de la diversidad cultural y apropiación de nuevos aportes de otras culturas; que potencian, amplían y mejoran los propios y los ya apropiados.

La operacionalización en situación de crisis

Las acciones originadas con intencionalidad de animación social en las comunidades barriales, son un instrumento facilitador de acciones sociales destinadas a apropiación del poder hacer colectivamente, con el protagonismo y compromiso de cada integrante del grupo social participante.

En la actual crisis socioeconómica, la animación socio cultural brinda una oportunidad invalorable para intentar recuperar la acción; recuperar el poder de hacer por uno mismo y por los demás (apropiarse del actopoder - Mendell), intentar recobrar los espacios sociales perdidos. Esta acción, permite ir construyendo un pensamiento critico participativo, que intenta comprender y tratar de salir de la enajenación que paraliza y desespera a los cada vez más numerosos grupos sociales, que son excluidos del sistema económico, perdiendo espacios en la organización social...

La desocupación aumenta, no hay indicadores que modifiquen la tendencia, ni prevean un cambio creíble en un futuro cercano. La educación, en todos sus niveles, llega a garantizar solo en parte, la inclusión en el cada vez más deprimido mercado laboral; no por falta de capacidades sino por faltas de puestos de trabajo. La violencia social, progresivamente aumenta de manera incontrolada y no hay recursos suficientes para atender sus consecuencias, ni para prevenirla, ni para detenerla.

Hoy el Estado es el gran ausente en el aporte de los recursos necesarios para atender a las necesidades sociales, por lo que es el momento estratégico para generar iniciativas que desde el seno de la sociedad procuren recuperar el tejido social contenedor de los valores humanos perdidos con tanta discriminación económica y exclusión...

Las instituciones intermedias, las gubernamentales y las no gubernamentales, estan obligadas a optimizar inteligentemente los niveles de gestión y los recursos disponibles, para poder ser actores generadores de cambio social.

El proyecto participativo, es utilizado en las áreas de desarrollo social, como iniciativa para determinar una acción de animación social.

El proyectar es el planificar y emprender una acción que producirá cambios en un contexto definido; este concepto operacional es implementado desde hace décadas en los sectores industriales, empresariales y económicos para identificar a un conjunto de actividades que se orientan a obtener uno o varios objetivos que beneficien la producción o rentabilidad en un plazo determinado.

En los proyectos sociales participativos, se acciona con las mismas herramientas que utiliza el actual sistema económico productivo, pero para desarrollar acciones de producción social que tratan de atender una ausencia cada vez mayor de los organismos gubernamentales, para atender esas diferencias sociales que provocan exclusión.

La Institución Escolar: rediseñando espacios de intervención

Inmersa en este contexto de crisis social, la institución escuela responde a un contrato fundacional como organización educativa y también como agente socializador; por esto estimo que en la situación social actual, la escuela también es uno de los últimos vínculos de inclusión social para los niños y jóvenes, tras lo cual se concreta la exclusión del sistema socioeconómico. El interactuar como docente con adolescentes provenientes de comunidades de excluidos económico-sociales, paulatinamente nos lleva a entender que cuando un joven queda fuera de la escuela, pierde uno de los últimos nexos de inclusión social y se transforma en un marginado mas...

Sin contención, sin referentes validos, sin encontrar inserción laboral y con la carga emocional que representa "estar afuera de todo", tiene mayores posibilidades de ingresar en las estadísticas de delincuencia o sufrir un destino peor aún.

En virtud de lo expuesto, considero que la recuperación paulatina de espacios sociales, generados desde el interior de la institución Escuela; sirven de base para extender la acción de cambio y transformación social hacia la comunidad barrial en la que esta inserta.

El rol emergente de la escuela, es ser generadora de espacios habituales de creación y construcción de acciones sociales novedosas, mas que servir como reproductora de las diferencias y exclusiones sociales existentes.

En la operacionalización de acciones de animación socio institucional, originadas y desarrolladas en instituciones de educación media, se destacan las provenientes de las asignaturas correspondientes a áreas de expresión como la Educación Física, Teatro, Ed. Plástica, Ed. Artesanal, etc. (las que fácilmente pueden ser operacionables desde la Educación No Formal y la Ed. Informal), dado que sus contenidos son facilitadores para el ejercicio de acciones de animación socio institucional, destinadas a la capacitación de lideres recreativos, deportivos, artísticos que, con tiempo de practica e incorporación de nuevas experiencias, se va formando como un líder escolar, con proyección barrial.

La Animación, desde la Educación Física Escolar

Esta acción, se apoya en la participación inicial de alumnos voluntarios, integrando subcomisiones que se ocupan de organizar, gestionar, desarrollar y evaluar, diversas acciones deportivas colectivas, que son destinadas a todos los integrantes de la institución educativa.
El grupo actor, es asistido por el o los docentes responsables del proyecto.
La integración de las subcomisiones operativas, es de participación libre.
No tiene limites de integrantes y si surgiera una superpoblación en una misma subcomisión, se fracciona a la misma en forma consensuada, para determinar las sub-acciones que realizarían los miembros para obtener una participación plena como operadores.

Si con el transcurso del tiempo se producen bajas, las distintas "células" que conforman la Subcomisión, se fusionarían nuevamente, para mantener una acción continua con un número fluctuante de miembros.

Esta mecánica, si bien es medianamente trabajosa en su desarrollo, facilita enormemente la acción porque no genera resistencia y facilita el compromiso de acción de todos los integrantes de las distintas subcomisiones.

No podemos dejar de considerar en esta propuesta, que el habito de "encapsular" las acciones de cualquier emprendimiento en manos de un grupo de "elegidos", (grupo que tiene un poder de decisión que no tienen los demás en forma directa) puede generar reacción y pierde nivel de compromiso por parte de todos los integrantes de la acción en desarrollo.

Puede generar también la desgraciadamente hoy acostumbrada corrupción y el común uso del poder en beneficio propio de una minoría a costa de una mayoría silenciosa que se enfrenta a esta situación.

Es por este motivo, que es preferible trabajar con grupos dinámicos, en los que pueden participar sin limitaciones los beneficiarios de las acciones a desarrollar, pueden salir de la acción cuando quieran y volver cuando lo deseen, rompiendo de este modo los esquemas habituales de poder, que actualmente sirven para posibilitar el favoritismo, la acción corrupta y el beneficio de la minoría a costa de los demás.

En esta situación, todos pueden ejercitar el poder, un poder del que nadie podrá sacar un beneficio extra a costa de los demás, ya que no hay espacio para la corrupción solapada en un poder compartido.

En el ejercicio de acción ejecutiva solidaria (organizar entre todos, algo divertido para todos) se encuentra la base de incorporación de saberes y experiencias de acción de los intervinientes organizaciones. El momento de reflexión en la evaluación participativa, aporta elementos e instancias de rediseño mejorado.

La suma de las acciones sociales, su propuesta, su gestión, su desarrollo, su administración, la evaluación y el rediseño; genera indefectiblemente una capacitación como organizador y ejecutor de acciones en equipo o grupo de trabajo, que "produce" lideres sociales de acción. Estos nuevos operadores, pueden conformar y reproducir organizaciones sociales intermedias, las que pueden nacer en las instituciones educativas y superan su espacio original para pasar a espacios barriales como organizaciones no gubernamentales, que a su vez son las bases de las pequeñas empresas y los microemprendimientos cooperativos.

La institución educativa, puede generar organizaciones intermedias que operacionalicen acciones solidarias, emprendimientos de conjunto, desarrollo de un pensamiento instrumental, interactivo y critico destinadas a sus actores institucionales; pero aprovechar esta capacitación para generar agentes multiplicadores con proyección hacia la comunidad barrial, capaces de proponer y desarrollar acciones de organización que produzcan emprendimientos individuales o corporativos que generen microemprendimientos o pequeñas empresas que permitan la obtención de recursos necesarios para la sustentabilidad de las comunidades.

Bibliografía

Etzioni, A. Organizaciones Modernas. Uthea. México
Filloux, Jean C. Los pequeños grupos. Terra Firme. 1980
Garay Lucia y Gezmet Sandra. Violencia en las escuelas. U. de Córdoba
Garay Lucia. Conceptos para analizar instituciones educativas. U. de Córdoba
Mendell, Gérard. Sociopsicoanálisis y Educación. Doc. Formación. Nov. Educ. Bs. As.
Petrus, A.. Pedagogía Social. Ed. Ariel. Barcelona
Trilla Bernet, Jaume. La educación fuera de la escuela
Trilla, Jaume. Animación Sociocultural. Ed. Ariel. Barcelona
Vygotski. Teoría del Aprendizaje. En Pozo, Juan I. Teorías cognitivas del aprendizaje. Morata 1993
Autor: Raúl Oscar Paglilla